Fundación fënn

Testimonios

Maternidad singular

9 de marzo de 2024

Mi camino en esta comunidad partió el 2020. Soy Paula y represento a la comunidad de mamás solteras … no me gusta mucho ese apellido la verdad… yo no quería ser mamá soltera… yo quería ser mamá y estaba soltera.

Desde siempre y desde lo más profundo siempre quise ser mamá. Fue con esa claridad y con mucha ilusión que decidí partir este camino sin pareja.

Recorrí varios médicos hasta que me quedé con una doctora, que con su honestidad me convenció. Desde el día uno la sentí comprometida con el sueño de mi maternidad. Por mi edad me dijo que nos fuéramos de una a fiv. La compra de espermios fue fácil, pero fui super matea con el proceso, no por un rollo con la idea del donante si no porque estudié mucho los antecedentes médicos ya que en mi familia tenemos varios antecedentes médicos que no quería repetir. Me demoré 2 meses revisando todo lo que se pudiera de los donantes.

Del proceso logré 6 huevitos y de ellos solo un embrión sano con pgt.

La certeza que tenia que iba a funcionar, me jugó una mala pasada. Seguro muchas me entienden: yo juraba que tan solo con comprar los espermios iba a quedar embarazada… pero no implantó… ha sido el dolor más grande de mi vida. Por meses el más profundo de los terrores me inundaba: ¿Qué pasa si nunca logró ser mamá?

Seguir no se veía fácil. Pocos y malos huevitos me llevaron por nuevos caminos… yo no quería un clon… yo solo quería ser mamá, leí mucho de epigenética y tuve la certeza de que podía continuar…

Así partí nuevamente y tuve 3 embriones.

¿Cómo no iba a resultar ahora?

De los 3, 2 no implantaron… nuevamente negativos, nuevamente betas 0 y mucho dolor.

Me hice todos, literalmente TODOS los exámenes que existen en el mundo de la medicina reproductiva. La histeroscopia de endometrio (ese examen que te mide las bacterias en útero) me salió alterado. Lo repetí 4 veces y en todos tenía bacterias y endometritis crónica.

Me operé 4 veces (pólipos, sinequias uterinas y tabiques), me hice 3 histeroscopias y 1 dilatación uterina… todo para ir segura a mi último intento.

Con mucha terapia ya había hecho las paces un poco que quizás en esta vida no me tocaba ser mamá, pero que si lo intentaba por última vez iba a hacerlo todo para poder cerrar el capitulo tranquila.

Estaba en eso cuando mi hermano (de las personas que más quiero en este planeta) tuvo un accidente gravísimo:45 días en coma y 5 meses hospitalizado. Toda mi vida se paralizó, todo se postergó.

Yo aún no sabía cuándo y si iba a volver a intentarlo, pero un día mirando a mi mamá en el hospital… viéndola sufrir por su hijo pensé… ¿yo quiero eso? Porque eso siempre puede pasar… ¿estoy dispuesta a sufrir por un hijo así? … y mi repuesta fue claro y rotundo sí.

Me acuerdo de que cuando aún no despertaba yo le decía a mi hermano que entendía si tenía que irse, pero si se quedaba yo haría todo y más para que el estuviera bien y que estaba segura de que el sería el mejor tío. Yo estoy segura de que me escuchó porque nadie se explica su recuperación.

Verlo mejor fue el impulso que necesitaba. Siempre sentí a gritos el llamado a la maternidad… pero la verdad a esas alturas después de casi 4 años ya solo sentía un susurro bajito que me impulsaba a seguir.

Fue ese susurro que me llevó a mi último intento, con mi último embrión, haciendo todo distinto, tomando muchos riesgos, con una doctora a la que siempre voy a agradecerle su ruda honestidad y que siempre fue súper jugada conmigo.

Finalmente, aquí estoy después de 4 años, después de la cuarta transferencia, del último embrión, el de peor pronóstico, con una hemorragia del terror de por medio…

Con mi hija en brazos y jamás imaginé que podía amar tanto.

Mi camino a ella fue distinto al que me imaginaba, a veces la infertilidad nos obliga a cambiar de rumbo. Si es tu caso y tienes miedo: te prometo, te juro, te grito: que valió la pena.