Fundación fënn

Condiciones Médicas Femeninas

Pérdidas Recurrentes

La pérdida recurrente o abortos en repetición se define como la pérdida de dos o más embarazos clínicos, es decir, aquellos que fueron confirmados por un especialista ( examen beta Hcg y/o ecografía) antes de la semana 20.

1 de cada 4 mujeres experimentará una pérdida gestacional en su vida y lamentablemente cerca del 5% de las mujeres tendrá al menos 2 abortos consecutivos.

Las causas más comunes:

Problemas genéticos: Entre el 50 y el 60% de todos los abortos espontáneos en los primeros tres meses de embarazo se deben a anomalías cromosómicas. En algunos casos se debe a que uno de los miembros de una pareja o ambos, pueden tener una anomalía genética.

Niveles hormonales anormales: Las mujeres con problemas de tiroides, de glándula suprarrenal o diabetes, suelen tener un mayor riesgo de aborto espontáneo debido a los desequilibrios hormonales. Además, un nivel elevado de prolactina también puede interrumpir el desarrollo normal del revestimiento del útero, que si no se desarrolla lo suficiente puede provocar un aborto.

Al hablar de mujeres que tienen un historial de dos o más pérdidas, el riesgo de otro aborto aumenta a cerca del 40%. Es importante que acudas a un especialista para investigar las posibles causas.

Problemas a nivel uterino: la forma o estructura del útero puede causar un aborto, porque puede interferir con la implantación del óvulo fertilizado, en particular cuando hay presencia de malformaciones uterinas. También, los miomas uterinos (crecimientos no cancerosos en la pared uterina) pueden causar infertilidad si están bloqueando la apertura de la o las trompas de Falopio o si su posición está afectando el funcionamiento normal del revestimiento del útero. Por otra parte, un tabique (pared fibrosa que divide la cavidad uterina) puede causar una mala implantación y una pérdida del embarazo.

Infecciones: las infecciones como el sarampión, rubéola y herpes simple, el ureaplasma, el citomegalovirus y la clamidia pueden afectar al desarrollo del feto y, en algunos casos, provocar un aborto.

Causas inmunológicas: una categoría de problemas inmunológicos que pueden causar abortos son los anticuerpos antifosfolípidos. Para detectar su presencia se realiza un examen de sangre. Si están presentes, se pueden usar medicamentos para diluir la sangre como: aspirina infantil diariamente, comenzando en la ovulación y extendiéndose hasta el embarazo, y/o heparina, un medicamento que se inyecta y se usa para diluir la sangre. Otra categoría de causas inmunológicas de aborto espontáneo son las que impiden la respuesta protectora normal de la mujer al embrión.

Trombofilias: Muchas mujeres se enteran de que tienen trombofilia solo cuando han experimentado más de dos abortos espontáneos o una muerte gestacional.

“Lamentablemente, casi el 50% de los casos de abortos en repetición no tienen causa aparente y muchas veces al realizar tratamientos como ”

Genéticos: muy pocas veces se hacen pruebas cromosómicas en el tejido de un aborto espontáneo porque es difícil preservarlo para realizar los estudios adecuados. Un examen que se realiza a la pareja ( si es que la hay) es el cariotipo es un exámen de sangre para descartar translocación de genes en los (condición en la que el número de genes es normal pero están unidos de manera anormal).

Los exámenes que se sugieren en estos casos son los siguientes:

Hormonales: nivel de prolactina, tiroides y progesterona, si estos son anormales y se hace un tratamiento, es importante volver a tomarse los exámenes para comprobar los niveles nuevamente.
Estructurales: ecografía transvaginal acompañada de una imagen 3D de la cavidad. También la histerosalpingografía, que ve la forma y tamaño del útero y descarta posibles cicatrices en el útero, pólipos, fibromas o una pared septal, que podrían afectar la implantación. Si hay preocupación por la cavidad uterina, se puede realizar una histeroscopia (examen realizado en combinación con una laparoscopia o como procedimiento de consultorio).
Panel de trombofilias Entre los que se cuentan el estudio de anticuerpos específicos de la sangre, factor V de Leiden, factor VIII, factor XIII, homocisteína.
Mutación gen MTHFR: Este gen es importante porque ayuda a procesar los folatos (vitamina B9), que son esenciales para la síntesis de ADN y la reparación celular. Una de las mutaciones más comunes en el gen MTHFR es la C677T.

Si están haciéndose una FIV es recomendable hacer el estudio genético pre implantacional a el o los embriones porque aunque es costoso, la evidencia sugiere que en estos casos mejora la tasa de éxito del tratamiento.

Por último, y en pacientes donde no se ha encontrado una causa aparente, existe otro estudio de compatibilidad materno/embrionaria mediante el genotipado KIR materno y el haplotipo HLA-C paterno que se realiza a partir del estudio de cariotipo.

Inmunológicos: exámenes para medir los anticuerpos antitiroideos, factor anticoagulante lúpico y los anticuerpos anticardiolipina. El lupus y los anticuerpos anticardiolipina influyen en los mecanismos de coagulación de la sangre dentro de la placenta a medida que se desarrolla. También hay análisis de sangre que comprueban los factores bloqueantes protectores. Estos son esenciales para proteger el embarazo de ser rechazado por el cuerpo de la madre.

“Los tratamientos de reproducción asistida que se recomienden dependerán de la causa de base que está provocando las pérdidas en repetición”.